La matemática latinoamericana une fuerzas

Asistentes a la entrega de los premios latinoamericanos de matemáticas. Imagen: Start Communications

Laura M. Iraola (CMAT) y Leonardo Zacarin (Start Communication)

El Instituto de Ciencias Matemáticas de las Américas (Institute of the Mathematical Sciences of the Americas, IMSA) fue creado en 2019 con la intención de “fomentar el diálogo entre América Latina, Estados Unidos y el mundo, prestando especial atención a la comunidad hispana”. Es en Miami (EE. UU.), lugar en el que está situado el Instituto, donde se han concentrado en los últimos años todos los esfuerzos para hacer de la investigación matemática de excelencia llevada a cabo en países de estas zonas un referente a nivel mundial.

En su día a día, los científicos y científicas de América Latina deben afrontar una serie de barreras que les impide avanzar al ritmo deseado. Se encuentran con desafíos lingüísticos, de género, culturales y, sobre todo, económicos. “En México, nos hemos quedado sin financiación para la ciencia. Desde hace un año y medio, si quiero ir a un congreso, me lo tengo que pagar yo, y si quiero tener un visitante, lo tengo que invitar a mi casa”, comenta José Seade, presidente de la Academia Mexicana de Ciencias e investigador y profesor e investigador en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “Yo creo que instituciones como CONACYT, en México; CONICET, en Argentina; CONICYT, en Chile; o Colciencias, en Colombia, creadas para apoyar el desarrollo de la ciencia, deberían ser más estables y, sobre todo, independientes, que no noten los cambios de gobierno”, señala Alberto Verjovsky, profesor e investigador de la UNAM.

Establecer redes de colaboración y el intercambio de conocimientos es una de las patas que sostienen y hacen avanzar la investigación matemática, para lo que es necesario realizar estancias en otras instituciones, asistir a congresos o visitar a colaboradores. “El dinero que recibimos muchas veces solo nos da para el billete de avión, el peso, comparado con otras monedas, tiene muy poco valor”, comenta Raquel Perales, investigadora en el Centro de Investigación en Matemáticas (CIMAT) de México.

A pesar de que todos estos retos diarios siguen existiendo, la matemática latinoamericana se está abriendo paso y goza de una mejor posición respecto a años atrás. “Es verdad que hay una clara mejoría, por ejemplo, ahora no es necesario irse a estudiar al extranjero, pero estamos muy lejos de lo que podríamos estar. Las condiciones hacen que excelentes científicos mexicanos y latinoamericanos todavía se queden en otros países”, indica Seade. “En general, yo creo que está yendo todo para mejor, e instituciones como IMSA juegan un papel muy importante porque sirven de estímulo y ayudan a dar una lectura de los diferentes países”, añade Verjovsky. Además, entre ellos hay referentes a los que mirar. “Brasil tiene una política científica muy fuerte para el desarrollo de las matemáticas”, comenta Ludmil Katzarkov, director de IMSA. “Lo que en la mayor parte de los países de Latinoamérica necesitan es una política similar, y la interacción que proporcionan actividades como las de IMSA les puede ayudar a conseguirla”, opina.

Primeros pasos

Perales, Verjovsky y Seade han sido tres de los investigadores e investigadoras galardonados en la primera edición de los premios latinoamericanos de matemáticas (Latin American Mathematics Research Prizes). La primera ha recibido el Premio IMSA Matemático Joven junto a Miguel Walsh, de la Universidad de Buenos Aires (Argentina). Verjovsky ha sido reconocido con el Premio IMSA Matemático Consolidado. Por su parte, Seade ha recibido el Premio IMSA al Liderazgo Matemático Latinoamericano.

Otorgados por IMSA, estos galardones aspiran a convertirse en un símbolo de prestigio dentro de la comunidad matemática. “Con estos premios, no solo se busca celebrar las contribuciones sobresalientes en matemáticas del personal investigador latinoamericano, −que, a menudo, trabaja en condiciones adversas y con recursos limitados−, sino también se pretende inspirar a futuras generaciones”, asegura la organización.

Además, han sido otorgados tres IMSA fellowships: Márcia Cristina Anderson Braz Federson, del Instituto de Ciências Matemáticas e de Computação de la Universidade de São Paulo (Brazil); Carolina Benedetti, de la Universidad de los Andes, Bogotá (Colombia); y Daniel Barrera Salazar, de la Universidad de Santiago de Chile. Aparte de estos galardones, se ha concedido también el reconocimiento como Embajador Honorario de IMSA a Jeffrey Ben Fuqua, parte esencial en la fundación de IMSA, y el Premio IMSA al Servicio a Guillermo Prado, decano de la Universidad de Miami.

La ceremonia de entrega de los premios se celebró el 24 de enero en el marco del primer Mathematical Waves Miami, un lugar de encuentro de investigadores e investigadoras en matemáticas de diferentes países de Latinoamérica. Del 21 al 25 de enero, se sucedieron en la Universidad de Miami una serie de conferencias con el objetivo de promover la excelencia en el campo de las matemáticas y establecer una plataforma que facilite el diálogo y la cooperación científica entre matemáticos, con especial atención en la integración de la comunidad hispana en el discurso matemático global.

“Este congreso ha sido un espacio para brindar a los investigadores de Latinoamérica el debido respeto, reconocer su trabajo y alentarlos a ir más allá, así como estimular y fomentar el desarrollo de las matemáticas y la ciencia de estos países», expresa Katzarkov. «Son personas educadas en las mejores escuelas del mundo, el potencial es enorme», destaca.

Los miembros del Grupo Colaborativo de Sociedades Matemáticas (MSCG) de IMSA y los presidentes de las sociedades matemáticas de Brasil y Ecuador aprobaron la semana de actividades. «Este evento es extremadamente importante para la comunidad matemática en las Américas, especialmente en América Latina y la Región del Caribe. La calidad de las presentaciones y el intercambio de conocimientos promovido aquí enriquecen nuestra comunidad matemática y aportan contribuciones excepcionales», comenta la brasileña Jaqueline Mesquita. «Eventos como este pueden cambiar, en cierta medida, la percepción pública de las matemáticas, mostrando que es un campo emocionante, relevante, con un alto grado de creatividad e, incluso, una dimensión artística», añade Diego Recalde, de la Sociedad Ecuatoriana de Matemáticas.

Instituto de Ciencias Matemáticas de las Américas (IMSA)

El Instituto de Ciencias Matemáticas de las Américas (IMSA) nació en 2019 con el objetivo de contribuir en el avance y la comunicación del conocimiento fundamental en ciencias matemáticas. Su misión es fomentar el diálogo entre América Latina, Estados Unidos y el mundo, con especial atención a la comunidad hispana.

El Instituto cuenta con el apoyo financiero de la Fundación Simons y la Universidad de Miami. Además, con IMSA colaboran otras instituciones de diferentes partes del mundo, canalizada a través del consorcio IMSAC. Está formado por el Institute of Mathematics, Polish Academy of Sciences, International Centre for Mathematical Sciences, Bulgarian Academy of Sciences, Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT) (Madrid, España), Universidad de la Frontera (Chile), Universidad del Norte (Colombia), Universidad Nacional Autónoma de México y Universidade Estadual de Campinas (Brasil).