Antonio J. Fernández (ICMAT-UAM), Premio SeMA “Antonio Valle” al Joven Investigador (2026): «Me gustaría pensar que en los próximos años veremos un contraejemplo a la conjetura de Schiffer»

3 junio, 2026

Antonio J. Fernández es experto en ecuaciones en derivadas parciales. Imagen cedida por el investigador.

Ágata Timón (ICMAT-CSIC)

A finales del mes de abril, Antonio J. Fernández, investigador Ramón y Cajal en la Universidad Autónoma de Madrid y miembro del ICMAT, recibió una noticia que no esperaba. La Sociedad Española de Matemática Aplicada había decidido concederle el XXIX Premio SeMA “Antonio Valle” al Joven Investigador (2026). “Nunca había recibido un reconocimiento de este tipo y ha sido una gran alegría. Se trata de un gran honor que la comunidad científica aprecie mi trabajo”, asegura.

El Comité del galardón, uno de los más prestigiosos para matemáticos jóvenes en España, ha destacado que “Antonio J. Fernández reúne los méritos que la convocatoria del premio pretende reconocer: excelencia en trabajo matemático original con componente aplicada, contribuciones personales claramente identificables, y creatividad científica desarrollada con independencia tras la tesis doctoral. Su perfil combina calidad, madurez, liderazgo e internacionalización.”

Fernández es experto en ecuaciones en derivadas parciales. Ha trabajado en diversos problemas de mecánica de fluidos, que estudia con herramientas del análisis y de la geometría diferencial. Tras doctorarse en Matemáticas en Francia, en un programa conjunto de la Universidad de Franche-Comté y la Universidad Politécnica de Hauts-de-France, realizó estancias posdoctorales en la Universidad de Bath (Reino Unido) y en el ICMAT, experiencias que el jurado del premio destaca como punto clave en el desarrollo de su independencia investigadora.

«Creatividad científica desarrollada con independencia tras la tesis doctoral» es una de las razones que el jurado cita al concederle el Premio SeMA “Antonio Valle” al Joven Investigador 2026. ¿Hubo algún momento concreto en el que sintió que estaba encontrando su propio camino como investigador?

La línea de investigación que estoy desarrollando actualmente empezó a construirse en mi primera estancia postdoctoral en la Universidad de Bath. Al final de mi tesis tenía el firme objetivo de encontrar una línea de investigación propia e independiente de la de mis directores de tesis.

«No me interesa solamente demostrar la existencia de soluciones para ciertas ecuaciones; me interesan también su forma y su comportamiento»

¿Y en qué dirección le llevó ese objetivo?

Un patrón común en los últimos proyectos que he realizado es que en todos ellos se construyen soluciones “a mano” y, por tanto, se conoce bien el comportamiento de esas soluciones. No me interesa solamente demostrar existencia de soluciones para ciertas ecuaciones, que es principalmente lo que hice en la tesis, sino que me interesan también su forma y su comportamiento.

Tras trabajar en Bath, se incorporó al ICMAT. Habla de esa etapa como un antes y un después, ¿qué cambió exactamente?

Mi estancia postdoctoral en el ICMAT, con Alberto Enciso (ICMAT-CSIC), cambió tanto las temáticas que estudio como el tipo de problemas que he abordado, y la manera de hacerlo. Creo que fue un gran salto de calidad en mi carrera científica. Ahora sigo colaborando con mucha gente del centro, no solo con Alberto, sino también con Ángel Castro (ICMAT-CSIC), David Meyer [quien ahora está en el Instituto Max Planck de Matemáticas en las Ciencias (Leipzig, Alemania)] y Daniel Peralta (ICMAT-CSIC).

«Mi estancia en el ICMAT cambió tanto las temáticas que estudio como el tipo de problemas que abordo y la manera de abordarlos. Fue un gran salto de calidad en mi carrera»

¿En qué terreno se mueve su investigación?

De manera muy amplia, mi investigación se enmarca en el análisis de ecuaciones en derivadas parciales. En palabras de Xavier Ros-Otón [catedrático de la Universidad de Barcelona] “las ecuaciones que mueven el mundo”, ya que modelan una gran cantidad de fenómenos físicos y naturales. Me atraen particularmente las ecuaciones que provienen de la mecánica de fluidos, como las ecuaciones de Euler, y también las ecuaciones que tienen su origen en un problema geométrico, como la ecuación de Yamabe.

¿Hay algún problema que le tenga atrapado ahora mismo?

El problema que más me interesa hoy en día es la validez, o no, de la conjetura de Schiffer. Me resulta fascinante que un problema con una formulación muy sencilla (un estudiante de segundo de carrera de Matemáticas puede entender el enunciado de la conjetura) sea tan difícil de resolver. Además, se trata de un problema que de alguna manera vive entre el análisis y la geometría, que son dos áreas que me interesan mucho.

También está íntimamente relacionado con el problema de Pompeiu, un problema inverso que, aparte de su interés puramente matemático, tiene muchas aplicaciones en tomografía y recuperación de imágenes. De nuevo, este problema tiene una formulación muy simple y sabemos muy poco sobre su resolución, aunque lleva propuesto casi cien años.

La sensación con respecto a la conjetura de Schiffer  ha cambiado en los últimos años. Mientras que en los años 80 y 90 del siglo pasado hubo numerosos resultados parciales que apuntaban a su validez, recientemente ha habido varios resultados que apuntan a que la conjetura debería ser falsa.

¿En qué punto está la conjetura de Schiffer? ¿Cree que veremos su resolución completa en nuestra generación?

Creo que, en la comunidad matemática, la sensación con respecto a la conjetura de Schiffer  ha cambiado en los últimos años. Mientras que en los años 80 y 90 del siglo pasado hubo numerosos resultados parciales que apuntaban a su validez, recientemente ha habido varios resultados que apuntan a que la conjetura debería ser falsa. Además, se ha superado una gran dificultad técnica que había para construir contraejemplos. Me gustaría pensar que en los próximos diez o veinte años veremos uno de ellos.

Tiene ya un Ramón y Cajal y un proyecto nacional como IP, lo que no es poco a su edad. ¿Qué le diría a alguien que empieza ahora una tesis en matemáticas y duda de si merece la pena apostar por la carrera investigadora?

Para mí, sin duda ha merecido la pena haber apostado por la carrera investigadora. Por supuesto, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, pero yo estoy muy contento con esta elección.

Hizo su doctorado en Francia, el primer postdoc en Inglaterra… estuvo muchos años fuera antes de recalar en España. ¿Qué le diría a un joven investigador español que se plantea si salir o quedarse?

Los cincos años que estuve fuera han sido cruciales para mi desarrollo, pero creo que la investigación en matemáticas en España está mejorando mucho y muy rápido. Hoy en día, hay varios investigadores e investigadoras de referencia mundial que han decidido establecerse aquí, y desarrollar la carrera científica en España es una gran opción. En mi opinión, combinar un periodo corto en el extranjero con desarrollar la carrera científica aquí es la opción idónea.

 

 

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