Youssef Azouzi, investigador y profesor de la Universidad de Cartago (Túnez), es experto en retículos vectoriales y retículos de Banach. Sobre este último tema colabora, desde 2020, con Pedro Tradacete (ICMAT-CSIC). Fruto de esta colaboración, Azouzi realizó una estancia financiada por el International Centre for Pure and Applied Mathematics (CIMPA) en el ICMAT el pasado año, dentro de la cual impartió el curso “Nets in vector lattices and functional analysis”. Hablamos con él durante su visita al centro.

Youssef Azouzi prepara a estudiantes para las olimpiadas matemáticas, con el objetivo de ayudarles desarrollar su talento en matemáticas. Imagen: ICMAT.
Las matemáticas se describen a menudo como un lenguaje universal, pero también están moldeadas por el contexto cultural y educativo. ¿Cree que este contexto influye en la forma en que se practican las matemáticas?
Por supuesto que hay algunas diferencias, pero para las personas que trabajan en el mismo ámbito es muy fácil comunicarse. Nos regimos por las mismas reglas, las mismas leyes. Es muy sencillo colaborar con personas que provienen de otros países y que tienen una cultura muy diferente a la tuya.
¿Cómo empezó su colaboración con Pedro Tradacete y el ICMAT?
Justo antes de la pandemia de la COVID organizamos un pequeño seminario en Túnez y decidimos invitar a gente de otros países, entre ellos a Pedro, al que conocía por algunos de sus trabajos. Era difícil viajar, por lo que sugerimos a nuestros ponentes invitados que dieran una charla online. Sin embargo, Pedro nos propuso venir en persona, lo que nos sorprendió gratamente. Después yo pude viajar varias veces a Madrid, gracias a un proyecto iCOOP del CSIC de dos años que nos permitió viajar mucho entre Túnez y España, con lo que empezamos a colaborar cada vez más. En el verano de 2024 organizamos una Escuela CIMPA [financiada por el International Centre for Pure and Applied Mathematics], en la que participaron, durante dos semanas, muchos jóvenes de diferentes países, principalmente del norte de África. Muchos de ellos eran de Túnez, otros de Marruecos. En 2022, comenzamos a dirigir una tesis juntos, de una joven estudiante de Túnez.

Azouzi y Tradacete comenzaron a colaborar poco antes de la pandemia de la Covid. Imagen: ICMAT.
¿Qué impacto cree que puede tener la colaboración con el ICMAT en su carrera?
Creo que podría dar resultados importantes, pero necesitamos algo de tiempo para verlo. Quizás llegue un poco tarde para mí. Mi deseo es que jóvenes estudiantes puedan beneficiarse de esta colaboración. Uno de mis nuevos estudiantes de tesis acaba de pasar dos semanas en el ICMAT y está muy motivado. También espero que otro de mis estudiantes pueda hacer una estancia en el Instituto. Si tienes una experiencia real, es muy diferente a oír hablar de ella. Lo ideal es que puedan estar durante un periodo largo, que les permita interactuar con otra gente, mantener conversaciones con investigadores sénior. No sacan tanto de la experiencia si solo asisten a una conferencia, ya que les puede resultar difícil seguir las charlas.
Aquí, en el ICMAT, también hemos podido asistir a una defensa de tesis doctoral, era la primera vez que acudía a una fuera de Túnez y quedé impresionado, al igual que mi alumno. Ahora, queremos que su defensa sea similar o mejor.
¿Qué tipo de objetos estudia y qué preguntas se hace sobre ellos?
Mi investigación trataba, inicialmente, sobre retículos vectoriales, que son espacios vectoriales en los que existe un orden. Después empecé a trabajar en análisis funcional y temas topológicos. Estudio las conexiones entre estas estructuras y los operadores que actúan sobre estos espacios. En colaboración con Pedro trabajo en espacios de Banach y retículos de Banach.
¿Cómo fueron sus primeros pasos en la investigación?
Mi investigación ha estado muy guiada por la enseñanza; fui profesor muchos años antes de empezar a investigar. Uno de mis colegas me propuso trabajar con él y se acabó convirtiendo en mi director de tesis.

Azouzi visitó el ICMAT con uno de sus estudiante de doctorado el pasado año. Imagen: ICMAT.
¿Cuál era la situación de las matemáticas en Túnez en aquel entonces?
En los años 1960 se formaron en Francia matemáticos tunecinos, que tuvieron un impacto considerable en el país. Entre ellos estaba Mohammed Salah Baouendi [padre de Moungi Bawendi, ganador del Premio Nobel de Química], quien pasó unos años en Túnez antes de terminar su carrera en Estados Unidos. Entonces los buenos estudiantes querían aprender matemáticas, pero ahora ya no es así, no es una carrera atractiva para los jóvenes. Hay estudiantes con un gran potencial y mentes muy fuertes, pero prefieren dedicarse a la ingeniería, la medicina o quizá a algo relacionado con las finanzas.
¿A qué cree que se debe?
En Túnez, la formación escolar no es suficiente si aspiras a una carrera matemática excepcional. El sistema fomenta el aprendizaje pasivo y da mucha importancia a las notas. No fomenta lo suficiente la creatividad y la autonomía. Por ello, las personas que desean seguir una carrera en Matemáticas deben realizar otra actividad fuera de las escuelas. Las competiciones, como la Olimpiada Matemática, te permiten pensar con libertad. Yo colaboro como preparador de jóvenes para las olimpiadas, me gusta descubrir jóvenes talentos y ayudarlos. Creo que hay estudiantes que han nacido para hacer matemáticas. Por eso, tenemos que descubrirlos, educarlos y guiarlos. Este tipo de formación es muy importante en Túnez, nos faltan los estudiantes en matemáticas.
El 60 % de los estudiantes universitarios en Túnez son mujeres, ¿esta cifra también se mantiene en matemáticas?
No, aunque en la investigación matemática seguramente está creciendo el número de mujeres. Ellas están más comprometidas con el trabajo y el aprendizaje que los hombres.
Pedro Tradacete es investigador del CSIC en el Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT). Sus principales intereses de investigación se centran en el análisis funcional y la teoría de operadores, con especial atención a la geometría de los espacios de Banach, los retículos de Banach, los operadores positivos y la teoría de interpolación y extrapolación. Tradacete participa en proyectos de cooperación en matemáticas con países en vías de desarrollo a través de organizaciones como CIMPA y con el apoyo de programas como iCOOP del CSIC.
«Creo que es muy importante mantener una actitud acogedora hacia la comunidad matemática tunecina», explica. «Se puede lograr mucho, y la cooperación es la clave. En España no tenemos una tradición muy larga en matemáticas, al menos en comparación con otras partes de Europa, pero ahora nos encontramos en una posición comparable a la de nuestros vecinos. Esto se debe en gran medida a que, en las décadas de 1970 y 1980, muchos matemáticos españoles se fueron al extranjero para realizar sus doctorados, se formaron con investigadores internacionales y luego regresaron. Nos beneficiamos enormemente del apoyo de otras comunidades, y es importante que lo recordemos».

