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Matemáticas y computación para mejorar la seguridad


Basura espacial

No solo en aeropuertos, estaciones o instalaciones prima la seguridad, hoy hay otros importantes campos a los que prestar especial atención: a la hora de manejar grandes cantidades de información (big data), utilizar drones o controlar la basura espacial. Las matemáticas y la computación pueden ser la clave en la mejora de la vigilancia y defensa en todos ellos. Sobre estos y otros aspectos se debate en las IV Jornadas sobre Seguridad, Defensa, Tecnologías Matemáticas y Computacionales que dieron comienzo ayer en A Coruña.

Las IV Jornadas sobre Seguridad, Defensa, Tecnologías Matemáticas y Computacionales, que dieron comienzo ayer en A Coruña y durarán hasta hoy, se centran en las numerosas ventajas de la colaboración en materia de seguridad, vigilancia y defensa entre matemáticas, computación e industria.

Uno de los temas principales en estas jornadas es la mejora de la ciberseguridad, una de las mayores preocupaciones que numerosas empresas tienen en la actualidad. La ciberseguridad se extiende cada vez a más campos y aplicaciones: algunas compañías han empezado a utilizar drones con objetivos comerciales o para la vigilancia que, sin embargo, pueden ser fácilmente hackeables. Para evitar los posibles ataques e interferencias, ya hay empresas de nuestro país, como Egatel, que desarrollan sistemas de seguridad basados en técnicas matemáticas. Por ejemplo, el diseño de algoritmos que permiten que emisor y receptor salten de manera sincronizada de una frecuencia de transmisión a otra de forma que sea más difícil interferir en su comunicación. A partir de esta idea, se presentará el año que viene un prototipo de vehículo aéreo no tripulado y seguro frente a la piratería destinado a la vigilancia autónoma del interior de edificios.

Por otro lado, el almacenamiento de información en la nube tiene sus propios problemas de seguridad. Evitar el robo de esta documentación confidencial depende de las medidas de protección tomadas por las empresas, unas soluciones que están basadas en algoritmos matemáticos. 

Otra de las preocupaciones que afecta de manera global es la de la basura espacial. Todo el sistema de satélites (del que dependen tanto las comunicaciones simples como la defensa nacional) está en riesgo permanente de chocar con los 17000 objetos artificiales mayores de 10 centímetros que se calcula que orbitan alrededor de la Tierra, y con los millones más pequeños. Es importante, para evitar colisiones, buscar, seguir y clasificar esos fragmentos de manera que, conociendo su trayectoria, se puedan anticipar sus cambios en la órbita de los satélites. En este sentido, España será una de las pioneras en la localización y seguimiento de todo tipo de basura espacial al albergar en 2018 una de las pocas estaciones láser del mundo destinadas a este trabajo.

También ha sido abordado en estas jornadas el reto que supone garantizar la seguridad en la recopilación y el tratamiento de grandes cantidades de información (big data). Además, se profundiza en las matemáticas que explican por qué los materiales compuestos de nanopartículas tienen propiedades distintas.

En el encuentro se han reunido representantes de diferentes empresas de nuestro país y también internacionales. Asimismo, han acudido miembros de organismos como el Estado Mayor de la Defensa y el Ministerio de Defensa.

Las jornadas están coorganizadas por el Instituto Tecnológico de Matemática Industrial (ITMATI), el Centro de Investigación en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CITIC), el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN) y el grupo m2nica de la Universidade da Coruña (UDC), con la colaboración del Instituto Matemático Interdisciplinar (IMI) de la Universidad Complutense de Madrid. 

 
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